Hubieron civilizaciones en nuestra tierra que supieron relacionarse con la Naturaleza de una manera saludable y respetuosa, pero son los indígenas quienes detentan el mayor conocimiento al respecto. Por este motivo, la Ecopsicología se acerca a nutrirse de esa visión.
Cuando el hombre blanco llegó a estas tierras, no supo ver el mayor tesoro que había aquí: el ejemplo de amor y respeto a la naturaleza, y una nueva forma de vida, sin embargo aún estamos a tiempo de verlo, ya que, luego de 500 años de ocultarse en la oscuridad, la nación indígena se abrió para compartir sus conocimientos. De la misma manera que alguien que quiere ser médico concurre a la universidad para formarse con los adelantos conquistado su durante siglos de investigaciones y experiencias, los que deseamos aprender a relacionarnos con nuestra naturaleza interna y externa podemos recurrir a la visión de los hijos de la Madre Tierra, los indígenas.
No se trata de vivir en el pasado ni de desechar adelantos tecnológicos que nos simplifican la vida. Se trata de recuperar una memoria ancestral de quienes realmente somos. Muchos podemos decir: “pero yo no soy indígena, mi familia vino de España, o de Rusia, o de Italia”. Es cierto, la mayoría de las personas contamos con una gran mezcla racial, pero sin embargo todos somos indígenas. Indígena quiere decir “hijo de la tierra”, por lo tanto, si nacimos en este planeta somos indígenas. Además, el solo hecho de caminar por esta tierra, comer los alimentos que en ella crecen, y beber su agua, nos convierte en habitantes de ella –sin mencionar que en todos los rincones de nuestro planeta hubieron civilizaciones relacionadas a la tierra (las mal comprendidas culturas paganas, entre otras)-.
Y ¿qué significa ser indígena? ¿Qué importancia tiene? Significa que debemos recordar nuestras raíces, nuestra innegable conexión con lo más básico, como que nacimos de una madre de carne y hueso, nos alimentamos de lo que nos da la tierra, y todo está repleto de su agua. Parece obvio, pero es muy fácil olvidarlo en un mundo de comida prefabricada y agua embotellada.
Es importante volver a lo básico, cuando todo parece tan complejo. Es importante recordar que toda una larga fila de antepasados nos precede, que hubieron un padre y una madre a quienes debemos estar agradecidos por la vida, y que una larga fila de descendientes vivirá en el mundo que les dejemos. La vuelta a lo básico nos devuelve nuestra naturaleza y nos ayuda a recordar lo que es realmente importante.
En este tiempo hemos recordado que somos hijos de un Padre, pero no podemos olvidar que también lo somos de una Madre, porque corremos el riesgo de perdernos en un viaje sin retorno por las estrellas. Es importante recuperar en esta época el equilibrio, amando todas nuestras capacidades y debilidades.
La Fundación de Ecopsicología del Uruguay recurre a ceremonias indígenas como la Tipi de la Luna o la Ceremonia Guaraní de Yerba Mate como forma de volver a lo básico, y apreciar renovados nuestra verdadera esencia espiritual.